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Usa la envidia a tu favor

Hay tantas ideas pre-concebidas equivocadas sobre la envidia, la más común es que es una emoción mala y por lo tanto no deberíamos de sentirla, porque entonces nos convertimos en seres malignos ……

Nahhhhh…..

La envidia puede convertirse en un aliado invaluable para entendernos y perseguir aquellas objetivos importantes para nosotros. Antes de continuar pongo en contexto lo siguiente sobre las emociones.

Imagina que eres un auto, en cual tiene un panel de instrumentos el cual muestra las condiciones generales de funcionamiento. Con una rápida ojeada puedes saber si tienes suficiente gasolina o si la temperatura está dentro de los límites, cuando uno de estos parámetros se sale de las condiciones “normales” se enciende una luz o una alarma nte la cual deberías reaccionar para evitar un problema mayor. Los seres huamnos no tenemos un panel de instrumentos que nos diga  : hoy traes la energía baja, traer los resentimientos altos y el rencor al tope…..

Tenemos entonces algo que se llama emociones : coraje, enojo, tristeza, y la envidia está entre esas. La envidia no es otra cosa que la repentina aparición de un deseo o necesidad no satisfecha, la cual se muestra por comparación (tu tienes esto, yo no lo tengo y lo quiero) . Normalmente este deseo o necesidad está escondida debajo de muchas capas precisamente para que no duela tanto, es decir minimizamos o le restamos prioridad a esta necesidad ; pero como esto no puede ser para siempre cuando aparece causa un malestar enorme y difícil de esconder.

Cuando aparece la envidia hay dos maneras de reaccionar:

  1. Evitas minimizar el logro del otro individuo y analizas qué es lo que te falta para decidir si lo buscas o no, con esto construyes sobre tu propia persona.
  2. Minimizas el logro del otro individuo, exponiendo las razones por las cuales crees que no se merece lo que obtuvo, con esto no construyes para ti ni para nadie.

La envidia no nos hace ser mejores o peores, lo que hacemos con la energía adicional que proviene de la emoción es lo que puede convertirse en algo positivo o negativo en nuestras vidas.

Habrá personas que te dirán que si sientes envidia eres entonces una persona pequeña, no sentir y procesar la envidia en tu beneficio seguramente te mantendrá pequeña para que esas otras personas puedan entonces sentirse más grandes que tu. Uno de los grandes líderes con más baja autoestima que usaba el argumento de la envidia era Napoleón Bonaparte, les decía a sus adversarios que la envidia los hacía poco y por no admitirl que la sentían, ni mucho menos trabajarla dejaron que Bonaparte los manipulara por mucho tiempo (aunque siendo sinceros , Josefina si entendió las limitaciones de Bonaparte e hizo lo que se le antojo con él, pero ese es otro tema).

Cuando he sentido envidia me pongo analizar de dónde viene ¿es hacia la persona o hacia ese algo que logro? ¿ es una cuestión de autoestima o de objetos materiales? ¿ qué necesidad o deseo insatisfecho se esconde detrás de esta intensa emoción?

No siempre envidiamos lo que otros tienen, a veces lo que nos hace falta es sentirnos como los otros parecen sentirse ……y el dinero sirve para pagar por esa diferencia.

Usa la envidia a tu favor para ser más y mejor…….

Sólo tenemos $600 pesos…..

Imaginen lo siguiente:

Quedan algunos días para que llegue el fin de mes (y la quincena), tienen varios pagos atrasados de la renta y del carro; descubren que sólo les quedan $600 pesos para llegar hasta el día de pago…..

¿Qué harían?

¿Sacarían la tarjeta de crédito para pagar por todo lo que haga falta, aunque sepan que no van a tener modo de pagarlo luego?

¿Van a llevar una vida monacal, donde apagarán hasta las luces de la casa y decidirán empezar a “meditar” porque así el silencio tiene una justificación espiritual?

En la obra de ¡A vivir! Odin Dupeyrón hace un análisis fantástico de lo que $600 pesos pueden y no pueden hacer en la vida de alguien.

La escena inicia con la madre de familia anunciándole a sus hijos que a pesar de que sólo les quedan $600 pesos , van a irse ese día todos al cine. Su esposo apenas puede creer lo que está diciendo

  • Tenemos atrasos en los pagos de la casa y el coche, y sólo tenemos $600 pesos para llegar al fin del mes , tú quieres irte al cine ¿qué estas loca?
  • Veamos…..la despensa tiene comida suficiente para todos, tenemos techo y abrigo. Los $600 pesos no alcanzan para pagar ni las mensualidades atrasadas del auto, ni de la renta. Podemos hacer dos cosas : quedarnos aquí para continuar recordando amargamente que sólo tenemos $600 pesos sin que esto traiga ningún beneficio a nuestras vidas….o podemos tomar ese dinero y vivir ¿qué decides?

Y a partir de este diálogo , se da toda una discusión sobre el sentido de la existencia y el papel que juega el dinero en la misma. La madre representa el espíritu aventurero y libre, el que desea sacarle jugo a cada segundo de la existencia y que toma los recursos que en- cuentra para hacerlo (es el querer) ; mientras que el padre representa la responsabilidad, los límites de lo que es correcto (es el deber). El niño que narra la obra pudiera ser uno de nosotros, en el cual viven estos dos polos opuestos que continuamente están negociando entre lo que es correcto (el deber) y lo que uno desea (el querer).

Muchos vamos por la vida quejándonos de la falta de recursos para hacer lo que queremos, cuando quizás sería mucho más sano aprovechar lo que SI tenemos; y la diferencia entre estos dos puntos de vista hace que vivamos o sobre-vivamos solamente.

¿Qué paso en la obra? ¿Se fueron al cine con los $600 pesos o se quedaron a agonizar hasta el fin de mes? …..eso lo tendrán que averiguar por su cuenta. Pero , ¿qué hubieran hecho ustedes?

¡A vivir ! se presenta los miércoles y domingos en el Teatro Ofelia en el DF, se recomienda comprar boletos con dos semanas de anticipación porque todas las presentaciones se ago– tan días antes de la misma (en algunos casos sientan a personas en banquitos en los pasillos para que puedan verla). Si sienten que le perdieron el gusto a la vida, esta es la obra que tienen que ver.

Y si ya la vieron, compartan sus experiencias cuando dejaron de ser una piedra.

Las mentiras financieras

Pues allí tienen que me invitaron a participar en un programa de la W Radio en dónde me salió el término de las mentiras financieras, que no es otra cosa que ocultar la realidad del manejo del dinero y no sólo hacia otros , sino también hacia tí mismo (pueden escuchar el podcast completo aquí)

Hubo algo que se me quedo en el tintero y que ya no pude comentar al aire, pero aprovecho para hacerlo aquí, y esto se refiere a la dualidad en el manejo de dinero que sobre todo las mujeres parecemos tener.

Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a un evento donde conviví con un grupo de brillantes mujeres , las cuales fueron cuidadosamente seleccionadas por sus habilidades y potencial. Todas (me incluyó) platicamos de las ambiciones profesionales que tenemos, de el esfuerzo y la responsabilidad que eso significan ; y del compromiso que tenemos para lograrl. Hasta allí todo fue maravilloso, hasta que tocamos el tema del dinero y empecé a sufrir de gastritis.

  • Una me comentó que no tiene idea cuánto gana su marido, y que ella le entregó su tarjeta de nómina a un familiar que le lleva toda la casa y paga lo que haya que pagarse. No tiene idea de cuánto se paga en recibos de servicios , ni nada parecido.
  • Otra me contó que no tiene siquiera una tarjeta de crédito, y prefiere manejarse en efectivo, lo cual le hace cargar fuertes cantidades sobre todo cuando viaja.

Y ya para que le sigo, porque me vuelve a doler la tripita…….

Yo me quedé sumamente impresionada, porque éstas son las mismas mujeres que son capaces de pelear por cada centavo del presupuesto de la empresa ; pero no le dan (o parecen ) no darle ningún valor a su propio dinero…..

Esto es una dualidad financiera : lo tuyo vale mucho, lo mío vale nada.

A mí me parece ésto refleja una personalidad no integrada , es decir no terminamos de ser una con diferentes facetas para ser muchas , las cuales luego pelean por ocupar el mismo lugar en el espacio (lo cual físicamente es imposible). Que desgastante !!

Y para poder vivir así sin volverse loca, una empieza a contarse mentirillas financieras …o justificar los actos conscientes de negligencia (disculparán lo duro de las palabras, pero creo que es el adjetivo calificativo adecuado) tanto para nosotras, como para las personas que dependen de nosotras. Terminamos siendo consumidores de closet, donde lo que hacemos se guarda a dónde no le pegue la luz del sol.

¿Qué mentiras financieras se cuentan a ustedes mismos?

 

Las decisiones económicas acaban con la voluntad

En mi blog favorito de finanzas personales apareció un post llamado Decision Fatigue, el cual está basado en un artículo del NYT Do you suffer from decision fatigue? . Los dos artículos hablan de como la fuerza de voluntad (la cual alguna vez escribí que estaba donde estaba nuestro interés real y genuino) viene en cantidades limitadas, la cual se empieza a desgastar cuando:

  • Tomamos decisiones en una secuencia rápida
  • Las decisiones son altamente emotivas

Para probar lo anterior, los investigadores realizaron una serie de experimentos en donde pusieron a las personas a tomar decisiones en rápida secuencia, para luego realizar alguna actividad que requería concentración, paciencia o fuerza de voluntad. Encontraron entonces que los sujetos experimentaban este “desgaste energético” que no les permitía cumplir con las tareas de manera adecuada (en tiempo y forma) .

¿Y esto que tiene que ver con el dinero….o con el sobrepeso?

Imagina que tienes que ir de compras al supermercado y no llevas una lista, después de caminar por todos los pasillos decidiendo por cada uno de los productos que pones en el carrito llegas a la caja ….solo para toparte con una enorme selección de chuchulucos ¿te compras uno o no? Los supermercados saben que para cuando llegues a la caja, tu fuerza de voluntad se habrá casi agotado y estarás dispuesto a comprar cualquier cosa que te antoje ….inlcuyendo todos los chuchulucos y refrescos en línea de cajas; ¿qué nos dicen algunos de los anuncios de las tiendas? “Tuviste un día pesado, te mereces X , Y o Z” ….porque entienden que la fuerza de voluntad para decir NO está agotada y te será más fácil decir que SI.

Iimagina  este otro caso: tienes poco dinero disponible  y una gran cantidad de deudas que pagar. Tienes que escoger entre pagar los servicios, pagar tu tarjeta de crédito, comprar gasolina o ir al cine ¿qué haces? Seguramente tomarás la decisión más correcta la mayoría de las veces , pero el estres generado se irá acumulando hasta que llegue el punto cuando ya no tengas la voluntad para continuar haciendo lo correcto….y hagas lo que realmente quieras hacer como por ejemplo usar el dinero para irte a un restaurante o comprar un par de zapatos nuevos, aunque sepas que no los puedes pagar. 

Vivimos en un mundo con abundantes opciones, y si no me lo creen intenten pedir un café en Starbucks. Y si se trata de una decisión financiera, puede que les estes agregando un componente emocional que lo haga todavía más difícil.

¿Cómo le hacemos entonces para para sobrevivir con nuestra limitada fuerza de voluntad (o interés)?

Hay que reducir las opciones creando rutinas para no tener que decidir todo el tiempo.

Por ejemplo, para mantener mi compromiso de comer sanamente uso un par de horas el domingo para preparar los menús de toda la semana, así no estoy de prisas y cansada entre semana tratando de decidir si  cocino algo para el día siguiente o no, digo. cuántos de nosotros no terminamos comprando algo en la calle porque no tuvimos la energía para preparar algo la noche anterior .

Algo que descubrieron los investigadores es que la fuerza de voluntad tiene una relación directa con la glucosa disponible en el cuerpo, lo cual resulta super importante si lo aplicamos a personas que se ponen a dietas estrictas e hipocalóricas.

Entre menos comas, peores decisiones vas a tomar.

Tampoco este es un pretexto para correr al buffet si vas a decidir comprarte una casa o un auto, pero una alimentación balanceada que alimente al cerebro ayuda a mantener la energía para cumplir con los planes en tiempo y forma.

Comida y dinero ¿quién lo habría pensado?

Así que las decisiones de dinero deben hacerse con el estómago lleno y temprano por la mañana, cuando la voluntad esta fresca …..y húyanle a las ventas nocturnas, que la noche se hizo para descansar no para comprar.

 

 

No soy yo….eres tú

Una de las preguntas que más recibo por correo o por twitter es :

¿cómo le hago con mi esposa, hermana, esposo, madre….quien no tiene control sobre su dinero?

 Y esa es la misma pregunta que le hacen a Suze Orman.

Una mujer le llama para decirle que su esposo se gasta muchísimo más dinero del que tiene permitido, inicialmente ambos iban a presentarse al programa pero el decidió no hacerlo de último momento. Entonces ella llama para exponer el caso porque quiere saber que ha hecho mal.

WOW! Era todo menos un problema de dinero, mejor re-fraseo : era todo menos un problema del que hacer con el dinero, sino de como ser con el dinero.

Existe una teoría en psicología que dice que todas las interacciones de nuestro diario vivir son transacciones: hago algo para recibir algo.

  • Saludo a alguien y espero que me salude.

  • Abrazo a alguien y espero que me abrace.

  • Le digo te quiero a mi marido, espero que me responda con lo mismo.

 Cuando la transacción es desbalanceada, doy más de lo que recibo entonces se crea un conflicto que se ve reflejado de muchas maneras o con diferentes emociones. En este caso, la sensación de sentirse controlado como un niño por parte de su esposa, se reflejo por medio del uso del dinero más allá de lo pactado porque inconscientemente él sabía que eso le iba a causar a ella incomodidad.

La misma incomodidad que él siente por ser controlado financieramente.

Antes de siquiera levantar la mano para señarlar que la culpa reside en tu pareja pregúntate:

¿Mi relación con mi pareja está balanceada?

¿Aporto lo mismo que ella (él) aporta a la relación?

¿El esfuerzo para mantener esta familia esta dividido 50/50?

 Si resulta que no, entonces tendrás que trabajar primero en la relación, luego en las cuestiones de dinero.

Puede entonces que no sea él (o ella), sino que de verdad seas tú la causa del asunto financiero.