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Seguir viviendo en Juárez

Hace ya casi dos años escribí el post de Vivir en Juárez, dónde hablaba un poco sobre lo que ocurría en la ciudad en aquel entonces.

Pues bien, decidí escribir un post que continúa con la historia porque tiene que ver con parte de mis planes del 2012.

La cuestión de la violencia se ha reducido bastante, pero no del todo. Todavía se escucha de diversos tipos de eventos en varias parte de las ciudad, pero también lo que últimamente se ha podido notar es que los negocios empiezan a regresar o a reabrir (Llegan más negocios a Juárez, Ven un resurgimiento ecnonómico en el 2012 ). Sobre todo en el ramo de servicios como son restaurantes (los cuales fueron decimados casi del todo).

Hace unos días platicaba con quien fue mi asesor de inversiones en Banregio ,que ahora trabaja en Santander en el área de préstamos a negocios . Me comentó que el crédito a pequeños negocios se estaba reactivando, que estaba ahora trabajando con constructoras quienes habían reiniciado operaciones (la construcción se volvió nula) , lo cual es cierto porque he visto nuevamente movimiento en varios fraccionamientos.

Una encuesta del diario local reveló que la percepción sobre la situación de la ciudad era que se estaba mejorando, lo cual es buenísimo.

Hace poco un lector me pidió consejo sobre si debía venirse a vivir a Juárez o no, me comentaba sus temores y demás. Mi respuesta fue sencilla: no lo hagas si no estás convencido, puesto que el temor afecta la calidad de vida y el desempeño laboral. Creanme que no hay peor cosa que escuchar todos los días las paranoias de el compañero de trabajo que vive miedoso de todo. Sé incluso de casos de individuos que se enfermaron del estrés, aún cuando jamás les ocurrió nada.

Esta ciudad es para valientes ….o temerarios.

Una vez puesto todo esto en contexto, mi dilema es el siguiente ¿cómo voy a contribuir de manera personal a la reconstrucción de la ciudad? ¿cómo voy a trabajar de manera activa a recuperar lo que se ha perdido?….

He aquí el meollo del asunto, porque en las condiciones actuales la realidad es que tengo muy poco tiempo, antes solía invertir al menos un par de días al mes al trabajo voluntario. Ahora siento que es casi imposible :(

Así que sigo pensando cuál podría ser mi mejor contribución a la recuperación económica local…

Se aceptan ideas.

Contando la neta en la televisión

Para probar que no soy una leyenda urbana, que existo y que vivo en Juaritos (si, todavía no me rindo); pues los invitó a que vean un programa de televisión al que tuvieron el detalle de invitarme.

El programa se llama Así es Juárez, que se transmite por el canal 135 de Cablemás , el 9 de señal abierta o por medio del sitio de Opinión Pública por internet. La fecha de transmisión este 6 de enero a las 9:40 pm tiempo de Juárez (10:40 pm tiempo del DF) .

¿De que hablamos? de todo un poco, pero sobre todo de conceptos financieros y de algunos consejos para sobrevivir la cuesta de enero.

Los espero entonces a que nos vean mientras se comen su deliciosa rosca de reyes.

Lo que un ataque terrorista me enseñó

Pues bien, han pasado 10 años desde el 911.

Todos probablemente tendremos algo que recordar, sobre lo que hacíamos en el momento de enterarnos del evento lo cual en realidad no es tan importante; y andarse cuestionando el sentido de la vida está bien como proceso de duelo , pero lo que realmente determina el impacto en nuestras vidas son todos aquellos  cambios que hicimos a partir del evento.

Para los fronterizos la vida jamás regresó a la normalidad, porque vivimos en simbiosis con nuestros primos del otro lado del puente. Las primeras semanas fueron caóticas, luego cada vez tuvimos que irnos acostumbrando a ir cumpliendo más reglas al cruzar, al subierte  aun avión, al pedir un permiso en migración,  y todos esos cambios no solo modificaron nuestras rutinas, sino también la manera en que usamos nuestro dinero.

Los protocolos de seguridad para cruzar la frontera cambiaron completamente, ahora había que invertirle más tiempo para ir al otro lado. Las filas en los puentes internacionales se volvieron interminables porque las revisiones se volvieron exhaustivas. Cruzar al otro lado resultó desde entonces más caro , tanto en los costos de las visas como en la gasolina que consumías en las filas de horas y horas para cruzar. Como resultado de eso tuve que pagar alrededor de $125 dólares por una tarjeta de cruce rápido y aún así la pienso cada vez que quiero cruzar. Ahora incluso estoy pensando en pedir que me aprueben un programa de viajero confiable , para que no tenga que hacer la enorme fila de migración estadounidense cada vez que regreso de un viaje internacional , ¿el costo? $100 dólares.

Los protocolos de seguridad para viajar por Estados Unidos se volvieron complicadísimos, lo que cambio hasta la manera de empacar una maleta y de como vestirte para viajar. Con las limitaciones en cuanto a el tipo de cosas que puedes cargar en tu maleta, nos tuvimos que volver frugales porque todo va en contenedor chiquito . Me tocó ver frascos de maquillaje y perfumes carísimos ser enviados a la basura por no cumplir las reglas del tamaño. En cuanto a la ropa, aprendimos a no usar joyería (so pena de sonar como alarma de auto al pasar por detectores de metales), a traer siempre buenos zapatos y medias (por aquello que te quitas los zapatos al entrar a la zona segura del aeropuerto), y a perder la pena porque puede que alguien te revise tocándote.  Para personas como yo, que solemos viajar con cierta frecuencia esto fue todo un proceso de re-aprendizaje , porque afectó nuestras muy arraigadas y sagradas rutinas de viaje.

Aprendí a que me puedo ir de este mundo en cualquier momento, así que ahora me aseguro de tener mis asuntos financieros en orden y tener una póliza de seguro de vida vigente. Muchos de los deudos de las víctimas del 911 se quedaron con una mano adelante y otra atrás, esperando la compensación económica del fondo para víctimas que implementó el gobierno. Muy triste fue que tuvieron que negociar cuánto valía la vida económica de sus familiares ; eso es algo que no desearía que nadie tuviera que ser.

Aprendí que me puedo quedar sin trabajo por algo que nada tiene que ver con mi desempeño, meses después del 911 me quede sin empleo a causa de la crisis económica resultate del evento. Mi situación económica era mala, me tomó varios meses conseguir empleo y más de un año recuperarme financieramente. Ahora tengo un fondo de emergencia y varios planes alternos .

Aprender a desapegame , tanto de las cosas materiales como hasta de las personas. Suena duro, pero el proceso de desapego no consiste en dejar de querer, sino de querer en forma activa en el presente no esperando el futuro para demostrar y hacer lo que queremos con esa persona.

Recordar un evento como el 911 tiene su sentido desde el punto de vista del proceso de duelo, pero debería tener mucho más sentido si pudieras ver hacia atrás y decir “esto cambio mi vida para bien”.

¿Y cómo cambio la vida financiera de las personas directamente afectadas por el 911? Escuchen algunas de sus historias .