El multinivel de los deducibles de seguros

Yo creía que lo había visto todo en ventas multinivel, pero cada semana parece que la vida parece mostrarme algo nuevo.

Pues bien, como otras veces me llegó una invitación para contactar a alguien sobre un “producto novedoso que nadie más tenía en la ciudad” y que resultó ser un multinivel de seguros, si de seguros. El asunto funciona más o menos así: tú contratas el producto  que promete cubrir el deducible del seguro para el auto que ya tienes contratado, luego invitas a personas a contratar el mismo producto ; por la primera persona recibes 1000 pesos, por personas subsecuentes 100 pesos de manera casa infinita. No suena tan mal hasta que te das cuenta que tienes que pagar 2597 pesos para que te regresen hasta 20,000 pesos de deducible.

Hagamos números…..

 Tu seguro para auto tiene un deducible que normalmente es el 10% del valor comercial (o de tu factura si el auto es nuevo) el cual en caso de siniestro es cubierto por ti. Si tu auto tiene un valor comercial de 200,000 pesos entonces el deducible será de 20,00; si tu auto vale menos entonces el deducible será menor y si ese es el caso creo que no tiene sentido que pagues 2597 pesos si esta cantidad representa un gran porcentaje del posible beneficio.

Ahora, supongamos que tu auto si vale más de 200,000 pesos y decides comprar el producto para poder entrarle el multinivel, pues bien de acuerdo a las estadísticas solo el 27% de autos están asegurados y el parque vehicular en México tiene en promedio 17 años de antigüedad , o sea que va a estar algo complicado que consigas suficientes clientes potenciales a los que les recomiendes este “maravilloso producto”. Para que se den una idea, el seguro de mi camioneta modelo 2014 que me dieron con descuento de flotilla con deducible del 10% (equivale a 25,000) costó la friolera cantidad de menos de 7,000 pesos por año.

Ya no se ve tan interesante.

La realidad es que este es un producto caro con poco cubrimiento pero que esperan que venda aprovechándose del desconocimiento de las personas. Si se les acercan a ofrecerles esta oferta , sonrían y digan “no, gracias” como hice yo a la propuesta de Qualitas.

Publicado en Seguros | Etiquetado | Deja un comentario

¿Ahorra por sus hijos o para sus hijos?

Me llegó está pregunta hace unos días:

Hola Isela, estoy por abrir una cuenta de ahorro para mis hijos que son menores de edad, me he enterado que hay una forma de ahorro con buenos rendimientos que es cetes para niños, sabes algo al respecto? Me sería útil conocer tu opinión.
Gracias
Saludos

Vayamos por partes….

No existen tal cosas como cuentas para niños, en realidad son productos que venden para adultos utilizando  sus hijos como ganchos publicitarios (así como a las madres les venden comida para bebé altamente procesada a través de la culpa aderezada de vitaminas y minerales); y si no me cree dígale a su hijo menor de edad que intente abrir una cuenta sin su ayuda.

Entones usted como padre tiene que entender la diferencia que existe entre el hábito y el producto: un producto nunca crea o enseña un hábito, tal como esa membresía del gimnasio nunca lo hizo hacer ejercicio. Sin hábitos el producto es inútil y termina siendo un bonito placebo financiero que le ayuda a sentirse mejor como papá responsable, pero que al niño no le enseña absolutamente nada. Enseñar a los niños a ahorrar va más allá de poner en una cuenta una cantidad de pesos que el niño nunca aprendió a ganarse, y que solo representan una transferencia de su padre al banco con nada de por medio. Este medio de “ahorro” no tiene absolutamente ningún sentido para los niños.

Las mejores recomendaciones que he escuchado del tema vienen de Rachel Cruze y Dave Ramsey (hija y padre respectivamente), los cuales explican en su libro Smart Kids Smart Money cómo educar a los niños sobre el ahorro, por ejemplo:

  • Nunca se le debe dar dinero a un niño sin que haya contribuido a la casa, y esto aplica desde los cinco años en adelante (olvídese del domingo).
  •  A partir de los cinco años a los niños se les deben asignar tareas sencillas cómo tender la cama, recoger sus juguetes o ayudar con alguna actividad en la cocina (por cierto madres con personalidades tipo C, la tarea no tiene que salir perfecta pero sí tiene que darle sentido de que está colaborando) . Cada tarea tiene un pago el cual se le entrega al final de la semana o cada quince días.
  • El dinero acumulado tiene que ser visible para el niño, de otra manera no tiene sentido porque no puede ver cómo cada semana tiene más dinero – así es como relaciona esfuerzo con ingresos.
  • El dinero que reúna tiene que ser usado para que lo gaste ….sí que lo gaste, así va a empezar a aprender el costo de las cosas, y relaciona esfuerzo-ingresos-gastos.
  • Después de los seis años necesita dividir el dinero que reciba en tres partes: gastar, ahorrar y dar ; pero incluso en este momento no se recomienda usar ningún producto bancario.

¿Dónde poner el dinero? Vea el vídeo.

Todo lo anterior se sigue hasta que los chamacos tengan alrededor de doce años, de aquí en adelante debido a los cambios sustanciales de patrones de consumo , es necesario cambiar la estrategia. Piense lo siguiente: a medida que los chicos crecen sus consumos se parecen más a los suyos y no a los de los niños.

Si quiere aprender más sobre el tema le recomiendo ese libro de Rachel Cruze, el cual está escrito desde la experiencia y no la teoría, ya que ella creció bajo los principios anteriores y puede dar testimonio del cambio que hicieron en su vida.

Así que por todo lo anterior jamás recomendaría un producto bancario para ahorro de niños, esos son para usted no para sus hijos.

Publicado en Ahorro | Etiquetado | 5 comentarios