Category: La Neta

Las gráficas pueden explicar todo

Me enviaron un correo con una serie de gráficas que me mataron de la risa, así que decidí compartirlas con el mundo.

El why you drink lo podrían sustituir por el why you shop (por qué compras) o por why you over eat (por qué comes de más). La diferencia entre nuestras expectativas y la realidad es lo que causa frustración. La frustración o el enojo , libera una cantidad de energía adicional que se supone…se supone debería de servir para ayudarnos a tratar de superar esa barrera que nos impide lograr lo que queremos. Perooo normalmente lo que hacemos es enterrarla usando otras actividades (comer o comprar…o fumar…o similares).

Sin palabras……

Bueno sí, mejor si escribo algunas.

La emoción y motivación inicial al tener acceso a un equipo nuevo de gimnasio, o al gimnasio en sí es directamente proporcional a su novedad en la vida, o sea que entre más nuevo sea seguramente más lo vamos a usar. A medida que pasa el tiempo, ya no es tan emocionante y seguro termina la caminadora como la colga-toallas más cara de la casa.

Sí, las gráficas pueden explicarlo todo.

Una anécdota de de falta de límites

Anoche recordé una anécdota de mi falta de límites, esto como resultado de lo que platique en el radio.

Era 2006 probablemente, había una crisis con uno de mis proveedores en McAllen Texas y mi jefe decidió que debía irme de inmediato a ver que ocurría. Yo ni tarda ni perezosa compré boleto de avión, hice maleta y me lanzé al aeropuerto (todo en un período de 3 horas más o menos) . A la 1:00 pm iba yo volando hacia McAllen, y se suponía que antes de las 6:00 pm debería yo de estar allá. Resulta que en Houston en vuelo se atrasó y llegué hasta las 11:00 pm ….

¿Me fuí al hotel a descansar o siquiera compre algo para cenar?

No, me fuí directamente a dónde estaba el proveedor emproblemado, me metí por la puerta de atrás y empece a darles órdenes a todos sobre lo que tenóan que hacer. Así me dieron casi las 3:00 am, hora en que me fuí al hotel y me dormí sin haber probado bocado. Sólo para levantarme a las 5:30 am, comprar un desayuno de McDonalds y correr otra vez con el proveedor para tener una serie de juntas que empezaron a las 7:00 am y terminaron pasadas las 6:00 pm. Hasta el día de hoy no recuerdo si comí o cené ese día, lo que si recuerdo perfectamente es que me sentía fatal, y en lugar de irme a descansar lo primero que hice fue irme al centro comercial.

No había dormido, no había comido pero mi primer impulso fue ir al Mall a comprar ropa.

Así de grave era mi compulsión, porque probablemente lo que pudiera comprar allí no era para nada diferente de lo que podía comprar cerca de mi casa. Al día siguiente solo trabaje medio turno (porque aparte era sábado) sencillamente porque llego alguien a relevarme (aunque la crisis ya estaba bajo control). El siguiente lunes recuerdo haber escuchado varios mensajes de altos directivos de la empresa felicitándome por mi intervención en el asunto.

Muchas felicitaciones, pero yo estaba haciendo polvo mi vida y mi salud.

A esto me refería cuando hablaba de una vida desequilibrada, Cuando la balanza está cargada hacia un lado nada más, y entonces buscas “apapacharte” por otros medios. Ahora ya no vivo así, pero admito que cuesta mucho trabajo no hacerlo porque cuando eres adicta a la adrenalina (como soy yo) buscas emociones fuertes.

Segurito que más de uno de ustedes tiene una anécdota similar. Seguro que si……

Lo que un ataque terrorista me enseñó

Pues bien, han pasado 10 años desde el 911.

Todos probablemente tendremos algo que recordar, sobre lo que hacíamos en el momento de enterarnos del evento lo cual en realidad no es tan importante; y andarse cuestionando el sentido de la vida está bien como proceso de duelo , pero lo que realmente determina el impacto en nuestras vidas son todos aquellos  cambios que hicimos a partir del evento.

Para los fronterizos la vida jamás regresó a la normalidad, porque vivimos en simbiosis con nuestros primos del otro lado del puente. Las primeras semanas fueron caóticas, luego cada vez tuvimos que irnos acostumbrando a ir cumpliendo más reglas al cruzar, al subierte  aun avión, al pedir un permiso en migración,  y todos esos cambios no solo modificaron nuestras rutinas, sino también la manera en que usamos nuestro dinero.

Los protocolos de seguridad para cruzar la frontera cambiaron completamente, ahora había que invertirle más tiempo para ir al otro lado. Las filas en los puentes internacionales se volvieron interminables porque las revisiones se volvieron exhaustivas. Cruzar al otro lado resultó desde entonces más caro , tanto en los costos de las visas como en la gasolina que consumías en las filas de horas y horas para cruzar. Como resultado de eso tuve que pagar alrededor de $125 dólares por una tarjeta de cruce rápido y aún así la pienso cada vez que quiero cruzar. Ahora incluso estoy pensando en pedir que me aprueben un programa de viajero confiable , para que no tenga que hacer la enorme fila de migración estadounidense cada vez que regreso de un viaje internacional , ¿el costo? $100 dólares.

Los protocolos de seguridad para viajar por Estados Unidos se volvieron complicadísimos, lo que cambio hasta la manera de empacar una maleta y de como vestirte para viajar. Con las limitaciones en cuanto a el tipo de cosas que puedes cargar en tu maleta, nos tuvimos que volver frugales porque todo va en contenedor chiquito . Me tocó ver frascos de maquillaje y perfumes carísimos ser enviados a la basura por no cumplir las reglas del tamaño. En cuanto a la ropa, aprendimos a no usar joyería (so pena de sonar como alarma de auto al pasar por detectores de metales), a traer siempre buenos zapatos y medias (por aquello que te quitas los zapatos al entrar a la zona segura del aeropuerto), y a perder la pena porque puede que alguien te revise tocándote.  Para personas como yo, que solemos viajar con cierta frecuencia esto fue todo un proceso de re-aprendizaje , porque afectó nuestras muy arraigadas y sagradas rutinas de viaje.

Aprendí a que me puedo ir de este mundo en cualquier momento, así que ahora me aseguro de tener mis asuntos financieros en orden y tener una póliza de seguro de vida vigente. Muchos de los deudos de las víctimas del 911 se quedaron con una mano adelante y otra atrás, esperando la compensación económica del fondo para víctimas que implementó el gobierno. Muy triste fue que tuvieron que negociar cuánto valía la vida económica de sus familiares ; eso es algo que no desearía que nadie tuviera que ser.

Aprendí que me puedo quedar sin trabajo por algo que nada tiene que ver con mi desempeño, meses después del 911 me quede sin empleo a causa de la crisis económica resultate del evento. Mi situación económica era mala, me tomó varios meses conseguir empleo y más de un año recuperarme financieramente. Ahora tengo un fondo de emergencia y varios planes alternos .

Aprender a desapegame , tanto de las cosas materiales como hasta de las personas. Suena duro, pero el proceso de desapego no consiste en dejar de querer, sino de querer en forma activa en el presente no esperando el futuro para demostrar y hacer lo que queremos con esa persona.

Recordar un evento como el 911 tiene su sentido desde el punto de vista del proceso de duelo, pero debería tener mucho más sentido si pudieras ver hacia atrás y decir “esto cambio mi vida para bien”.

¿Y cómo cambio la vida financiera de las personas directamente afectadas por el 911? Escuchen algunas de sus historias .


 

Enfrentando a los antiguos demonios.

Siento que retrocedí en el tiempo 4 años, que no es el 2011 y es 2007.

He tenido jornadas laborales de 13 horas diarias, harto estrés, una junta tras otra , poco tiempo para comer y mucho menos para hacer ejercicio por las tardes. Así era hace 4 años cuando toda mi vida estaba de cabeza, y compensaba con comida y compras compulsivas.

A pesar de llegar molida, hice el esfuerzo consciente de seguir saliendo a hacer ejercicio por las tardes aunque llegara arrastrándome. Seguí con la disciplina de llevar mi comida para todos los días, incluso he dejado de tomar tanto café porque ni siquiera he podido organizar ese asunto; pero tengo que admitir que un día que fui de compras me descubrí a mi misma con una bolsa llena de chuchulucos (mini chocolates, twizzlers, barras rellenas de mermelada) ….y me descubrí pensando : es que me voy a pasar muchas horas en la oficina, voy a necesitar darme valor y energía de vez en cuando, en la máquina de la cafetería hay pura comida chatarra, etc etc etc….

Ay Isela, eran puros pretextos.

Yo creo que todos hemos tenido esa discusión mental sobre las cosas que nos merecemos, porque tuvimos un mal día o harto trabajo, y Dios padre sabe que realmente nos esforzamos pero eso no justifica el daño ocasionado a nosotros mismos con el afán de tener un escape. Ahora , 4 años después y una maestría en psicología casi terminada puedo darme cuenta de eso, y puedo corregir el rumbo antes de que me vaya como burro pa´l monte.

Así que esta es la prueba de fuego, si sobrevivo sin regresar a mis compulsiones.

I will survive