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El precio que pagamos por la invulnerabilidad

Una de las preguntas que más frecuentemente me hacen es la de ¿cómo le hago para dejar de comprar compulsivamente? , y a esas le siguen las de ¿cómo le hago para dejar de gastar sin ton ni son? , ¿cómo le hago para no sentir la cruda moral y financiera de gastar más allá de lo que puedo?….

No hay un receta , simple y sencillamente porque las razones de cada individuo por las que corre a comprar son diferentes. Cada uno de nosotros tenemos “distintos dolores” que amainar, así que el proceso de sanarlos es entonces único.

No había encontrado la manera de explicarlo , hasta que ví esta presentación de Brene Brown en TED quien no lo pudo explicar mejor en esta ponencia sobre vulnerabilidad.

Durante una investigación descubrió que cuando le preguntas a una persona sobre un tema, su primera respuesta es hablar no sobre lo que hay en su vida sino en lo que falta, algo así como esto:

Te pregunto sobre el amor, me respondes sobre el desamor.

Te pregunto sobre felicidad, me respondes sobre infelicidad.

Te pregunto sobre dinero, me respondes sobre la falta de dinero.

Cuando siguió investigando porque la respuesta era lo que faltaba y no lo que existía, encontró que el miedo y la verguenza de no lograr una conexión con otro ser humano es lo que creaba esta sensación incómoda, la cual nos lleva a buscar la manera de anestesiar la misma.

Si hablo de amor, tengo miedo de no ser lo suficientemente bueno para ser amado por lo tanto  _____________ para sentirme bien 

(Escriba en la línea punteada comer, fumar, consumir drogas, irse de compras, etc etc etc)…..

Según Brown tenemos terror a mostrarnos vulnerables (algunos lo confundirán con “necesitados” o “deseosos”) , así que vamos por la vida anestesiando todas las emociones negativos para sentirnos al menos no asustados. El problema es este: no existe ningún tipo de droga que sólo anestesie el dolor, es decir si anestesias tu corazón para que no te lo rompan tampoco va a ser capaz de sentir amor, ni tampoco podrá diferenciar si está enfermo o sano. Iremos por la vida siendo funcionales , pero no felices ni mucho menos sanos.


Así que la receta sería algo como esto:

  • Acepto que soy suficiente
  • Acepto que soy vulnerable
  • Acepto que tengo suficiente

Antes de hacer balance de cartera o cuenta de banco, hagamos balance de la cuenta interior , y si está en números rojos primero paga esa deuda contigo mismo para luego saldar deudas con todo los demás.

Págate primero…..

65 horas por semana…..

Los ultimos tres meses de trabajo han sido una cuesta hacia arriba a la que no acabo de llegar.

En la última semana he pasado alrededor de 65 horas en la oficina, apagando fuegos aqui y allá, y el panorama para los siguientes meses no parece mejorar.

Ahhhhhhhhhhhh (suspiro)

Obviamente esta no es la manera en que quiero continuar viviendo, porque estar todo el tiempo agotada y sin tiempo personal es algo que nadie debería tener que hacer. Curiosamente uno de esos días en los que salí tardísimo , mi iPod en modo aleatorio decidió poner un podcast de Dave Ramsey relacionado precisamente al trabajo. Dave hablaba que para alcanzar la libertad financiera al principio había que sacrificar tiempo personal para hacer aquellos trabajos que no nos hacían súper felices pero que nos ayudaban a pagar las cuentas.

Y yo creo que estoy atorada en esa situación precisamente.

Y antes de que me empiecen a decir que mi situación no es desesperada, en realidad no lo es pero si debo aclarar que aunque vivo sin deudas aun tengo un atraso en mis planes de ahorro para el retiro que debo cubrir. Por mas de 10 años de mi carrera profesional no hice nada pensando en mi futuro , no ahorre nada que no fuera lo que se fue acumulando en mi AFORE.

Tengo entonces un enorme agujero que cubrir todavía.

Y he aquí donde también responderé a la siempre inquietante pregunta de por que no me he lanzando a vivir de lo que realmente me gusta hacer, que es enseñar o asesorar sobre finanzas. Precisamente es porque necesito un poco de tiempo mas para preparar un plan económico con el cual pueda sentirme cómoda para dar ese paso : dejar un trabajo de 60 horas por semana a otro donde yo controle mi tiempo. Para eso me faltaban  algunos “pendientes” como terminar la maestría a la cual le estaba invirtiendo una cantidad importante de dinero, asi como acolchonar más mi fondo de emergencia, y obviamente hacer un plan de negocios personal hiper-detallado.

Y esto es un trabajo adicional a mis 60 horas semanales de trabajo asalariado. Es mi segundo turno como les digo a mis companeros de trabajo.

Otra cosa que tengo que aclarar es que lo que hago en mi trabajo actual me encanta, pero hacerlo por tantas horas ya no lo hace divertido, y cuando tu tiempo personal se ve afectado no hay cantidad de dinero que pueda pagar por el agotamiento físico y emocional.

En mi historial laboral tengo más trabajos de los que quisiera hablar, y si algo he aprendido a esta tierna edad de 40 años es que cambiar de chamba por escapar de una situación incómoda no es correcto, la única razón correcta es cambiar porque estás persiguiendo la carrera y/o profesión que amas.

Peroooo, pues por lo pronto no me queda mas que seguir chambeando.

¿Alguno de ustedes esta en esta situacion?

Cuando ser macho te cuesta dinero

Los hombres son mejores negociando cuestiones de dinero que las mujeres, ¿verdad?

Un estudio reciente mostro que nuestro nivel hormonal afecta el tipo de negociacion que hacemos (incluyendo sobre las cuestiones de dinero), ahora si que la culpa la tiene la testosterona.

Si, la testosterona……

La idea basica es esta: altos niveles de testosterona vuelven a las personas mas sensibles en cuanto a la injusticia , es decir cuando no se recibe el pago justo a cierto nivel de esfuerzo, y probablemente muestren su disgusto de una manera mas activa lo que a la larga puede afectarles en los resultados de una negociacion, sobre todo salarial.

Un individuo con bajo nivel de testosterona intentara convencer durante una negociacion, uno con alta testosterona intentara avasallar.

Diantres! Y yo que habia vivido con la idea de que eramos las emotivas mujeres las malas negociadoras precisamente por nuestro patron hormonal, ahora resulta que es la hormona masculina la causante de ciertas respuestas emocionales.

Avasallar puede …puede funcionar cuando se trata de una negociacion de una sola vez, pero cuando se trata de un trato largo y lleno de detalles puede que no.

Y si quieren saber mas del tema, les recomiendo que escuchen esta nota de MarketPlaceMoney (mi podcast favorito sobre finanzas personales)

Cargando la deuda en tu espalda…literalmente

Cuando ví esta nota, no pude evitar pensar en que tenía que publicarlo en el blog.
Se trata de una mochila de piel de cocodrilo (o de lagarto) que cuesta $39 000 dólares, y enmedio de una crisis económica intensa como esta, es el artículo más vendido de la línea de las hermanas Olsen.

¿Qué te puedes comprar con $39 000 dólares?

En EU equivale al salario anual inicial de un maestro, o te puedes comprar un auto nuevo, incluso una casa en alguna ciudad como Detroit donde el mercado inmobiliario está en el hoyo.

Y ni empiezo con lo que podría comprarse en México.

La realidad es que los seres humanos tenemos tendencias que a veces resultan incomprensibles, por ejemplo el nuevo iPhone viene con un sistema de recordatorios verbales donde Siri (porque hasta nombre tiene) te habla para decirte lo que le hayas programado :

  • Pancho que no se te olvide comprar el pan a la salida del trabajo.
  • Lorenza, hoy es cumpleaños de tu hermana favor de llamarla.

Y cualquier otra cosa que se te pueda ocurrir, obviamente con un costo ….digo, si están dispuestos a pagar $8000 o $10000 pesos por un aparato que les recuerde cosas ¿ por qué enojarse con sus respectivas parejas les recuerdan con muchísimo más sentimiento sobre algo que tienen que hacer? …..digo,es gratis!

En fin, les dejo el video del Ridiculist que habla de lo extraño ….bueno ridículo de la compra de una mochila que te carga $39 000 dólares de deuda en la espalda….literalmente.

Cuando viajar te cuesta más de lo que esperabas

Pues heme aquí, contando mi aventura en la Ciudad de México.

Resulta y resalta que después de haber pasado una semana divertidísima , cuando intento regresar ocurre una desgracia : el sistema de iluminación de la pista de aterrizar no funciona, así que nadie puede salir ni nadie puede llegar al aeropuerto. Al principio sólo nos decían que los vuelos estaban atrasados, pero a medida que se fue acercando la hora de partir los vuelos fueron cancelándose hasta el grado en que anunciaron que se cerraba por completo el aeropuerto.

Y se desató el pandemonium.

Aquí es donde viene la explicación financiera y técnica del asunto.

Como el evento fue ocasionado por un “acto de Dios”, algo que está fuera del control de las aerolíneas, éstas NO son responsables de los costos adicionales ocasionados a los viajantes, su responsabilidad llega hasta reprogramar a las personas en los siguientes vuelos disponibles, pero no pagan por hospedaje , comida o transporte adicional. Así que lo primero que hice fue buscar un hotel cercano al aeropuerto, pero después de llamar a dos pensé que sólo conseguiría las habitaciones más caras, así que llame al hotel en el que casi siempre me quedo en el centro y reserve una habitación. Inmediatamente busque un taxi, antes de que se empezaran escasear por la cantidad de personas que saldrían al mismo tiempo.

Una hora después de que cancelaron mi vuelo estaba yo instalada y en pijamas en el hotel, mientras que supongo en el aeeropuerto había todavía bastantes personas haciendo fila peleándose con las aerolíneas, sin que esto les resolviera su problema. La única forma de cubrir por estos gastos adicionales es a través del seguro de viajero que ofrecen las tarjetas de crédito, siempre y cuando se hayan comprado los boletos con éstas ( y para más detalles, compren la edición de Octubre de la revista Dinero Inteligente donde explico el tema con más profundidad).

Como mis boletos fueron comprados por la empresa, no estoy segura si tengo semejante cubrimiento, y como los había cambiado por vacaciones pues sepa Dios, así que concluí en ese momento que en este caso correría yo con estos gastos (siendo un sacrificio total tenerme que quedarme un día más en el DF…ajá) . Total que a la mañana siguiente llamé a Aeroméxico, me dijeron que podía irme en el vuelo de las 4:40 pm pero que llegará temprano porque habría muchísima gente en el aeropuerto. Pues heme allí , casi 3 horas antes y me dicen en el mostrador que el vuelo está sobre-vendido y que no están seguros de tener espacio para mí.

Pero, de que me regresaban ese día me regresaban…..

Había de dos sopas: o me esperaba para ser la última en subir al avión siempre y cuando hubiera asientos disponibles, o me esperaba al siguiente vuelo (9:30 pm) y por ser ahora sí responsabilidad de la aerolínea no tenerme lugar, me darían un voucher por un vuelo redondo gratis a la misma ciudad  el cual podría cambiar a otro destino por menos de $200 pesos.

De todos modos el día ya estaba perdido. Traía mi laptop, tenía conexión de internet y cientos de ideas para escribir, recibos que pagar y mi plan financiero del mes que actualizar.

Decidí quedarme !!! …..

Cuando llamaron por voluntarios para ceder lugar en el vuelo y quedarse al siguiente, inmediatamente levante mi chaparra humanidad del asiento y dije “YO” . Espere, espere y espere mientras veía a bastantes personas con la cara desfigurada del estrés de no saber si iban a alcanzar lugar en el vuelo. Algunas se portaron tan groseras con la persona de Aeroméxico que la verdad me dió verguenza. Dicen que existe el karma, y yo creo que sí porque los voluntarios para quedarnos fuimos casi los primeros de la lista de espera en subirnos.

Adiós viaje gratis!

La moraleja de todo el asunto es : asegura tu viaje contra viento, marea, cortos eléctricos, volcanes , guerras civiles y similares ; porque una cosa es el estrés de sentirte atorado en algún sitio en el que no esperabas estar y otra es el estrés de saber que no tienes forma de afrontar los gastos extras.

Que los recuerdos de tu viaje sean sólo las fotos, y no los cargos de emergencia a tu tarjeta de crédito.