Espero que hayan visto la conferencia de Andrés Panasiuk que subí en el post de ¿Por qué hablar de finanzas? . Admito que ese hombre me encanta (y no en el sentido que lo están pensando), pero tiene una manera impresionante de dar testimonio sobre lo que el uso y abuso del dinero hace a nuestras vidas.
Esa misma semana publiqué el post De mal en peor donde contaba sobre mis tribulaciones con los desperfectos que me ocurrieron últimamente. Y en ese post me dejaron un comentario que me pareció extremadamente divertido, además de interesante desde el punto de vista psicológico y de creencias sobre el dinero.
Miserable y NO millonaria dijo:
Ganas 30 000 al mes y vives en la miseria (miserablemente). Ya lo dice el viejo y conocido refrán: la riqueza es una sed que no se sacia. Sigue acumulando billetes. Nadie sabe para quien trabaja. O como dijo una prima cuando supo de una persona que es rete avariciosa y rete tacaña como tú: ha de querer ser la más rica del panteón.
Y si tengo que admitir que hoy si tengo más recursos que en el pasado, y no necesariamente porque este gastando menos, sino porque estoy dando o donando más para otros , para ser más precisa casi el 30% de mi ingresos.
En la clase que doy de finanzas habíamos hablado precisamente de las creencias sobre el dinero, y quizás la más común entre nosotros es que tener dinero es malo, y es tanta la aversión que le tenemos que incluso tocar el dinero nos hace sentir sucios y la recomendación general es lavarnos las manos inmediatamente, cosa que no necesariamente hacemos para cuando tocamos otros artículos que pueden estar igual o más contaminados (nada más imagina cada vez que te llevas a la boca una lata de refresco que compraste en la calle).
Algo que también se asume es que si no te gastas el dinero entonces eres un ávaro, la pregunta correcta sería ¿necesitas o solo deseas gastarte ese dinero? . Gastar dinero en artículos inútiles o que no agregan prosperidad a nuestras vidas es igual o peor a nunca haberlo tenido, es más es todavía peor porque desperdiciamos la oportunidad de utilizarlo para crear bienestar y termina volviéndose deuda.
Y creo que este es el punto más importante del asunto: el valor del dinero no está en el dinero en sí, sino en lo que haces con el mismo.
Cuando entendí este concepto, deje de gastarlo sólo porque lo tenía disponible y ahora lo pienso más en cuestión de costo beneficio. Ahora evalúo el bienestar que pueda traer a mi vida, y a la vida de los demás en lugar de preocuparme en que pensarán los demás.
Y aquí es donde viene la explicación del título del post.
Cuando asistí al curso del grupo que liderea Andrés Panasiuk nos dieron el reto de compartir como parte de nuestro proceso de sanación financiera. En la medidas que des te será multiplicado nos dijeron. En ese momento por mi mente pasaron X cantidad de argumentos según yo muy válidos para no dar y claro que no fui la única, pero la persona que moderaba el curso nos respondió muy sabiamente:
Proyectas lo que hay en tu corazón, lo que crees que le van a hacer al dinero es lo que harías con ese dinero.
Y tenía razón….cada argumento para no dar era sólo una excusa basada en mis propias creencias.
Regresando al comentario inicial : si no gastas eres miserable. Ahora si gastará y estuviera bien endeudada calificaría al cielo porque entonces sería pobre y miserable pero buena gente …..y del pobre es el reino de los cielos dicen…..
Curiosamente no gastar compulsivamente y a dar conscientemente ha obrado maravillas : a hecho que mi dinero se multiplique, oportunidades de ganar más dinero se presentan sin buscarlas, igual que las oportunidades de ahorrar ….
¿Coincidencia?
Yo no lo creo.
Ya era tiempo de dejar este testimonio sobre el dar , que ha hecho cambiar mi vida de una manera radical y positiva, porque el dinero no vale por lo que puedas comprar; sino por el bien que puedas hacer con él.
Y pues sí, y puede que sea una pobre miserable en esta tierra, porque mi tesoro no está en este mundo sino en otro.