La romántica idea de la jubilación: un experimento

Hace ya un mes que vivo en una ciudad diferente a la que nací, una en el centro de México a donde vine a trabajar por un proyecto nuevo y en la que estoy intentando probar mi teoría sobre cómo sería mi sueño de jubilación.

Verán, vivir en la ciudad que nacía y trabajar en la profesión que escogí le roba a cualquiera años de vida: el clima extremoso, las largas jornadas, el nivel de estrés y hasta la comida disponible hacen que uno vea al sur del país e imagine otro tipo de vida; desafortunadamente las oportunidades de empleo pagados al mismo nivel que en el norte son escasas.

Pues bien, aprovechando un proyecto nuevo de la empresa tomé la opción de relocalización que me ofrecían para probar si la versión romántica que tenía sobre vivir en la zona era verdad o solo una loca idea.

Según yo (y otra gente que conozco) si continuamos como vamos tendremos ingresos suficientes en la edad de jubilación para poder mudarnos al sur y vivir muy bien, el asunto es entonces decidir dónde queremos vivir y esta es la parte complicada ¿acaso queremos comprar una casa en una ciudad y echar raíces? ¿o decidimos ser unos gitanos y no tener un lugar fijo?

Mi primera idea había sido comprar un terreno (que ya hice) y construir una propiedad (que no he hecho) en una zona del país con clima idílico, pasar allí la mayor parte del tiempo y viajar el resto, pero ¿quiero tener que lidiar con todo lo que supone administrar una propiedad? , una amiga quien es líder scout me platicaba que había pensado que todo el entrenamiento que ha tenido durante su vida la ha preparado a ella y a su marido para poder vivir con solo una mochila; y eso suena muy interesante ¿qué sería lo mínimo que necesito para poder vivir de manera cómoda y al mismo tiempo tener flexibilidad? Así que usando la oportunidad del cambio de ciudad decidí probar:

  • ¿Qué es lo mínimo que necesito cargar?
  • ¿Cuáles son los servicios indispensables que debe tener el lugar donde quiero estar?
  • ¿Cuál es el nivel de incomodidad que estoy dispuesta a soportar con tal de conocer el mundo?
  • ¿Necesito comprar casa o puedo vivir rentando?

Así que asumí esta nueva aventura tomando las siguientes decisiones:

  • Renté un departamento amueblado con todos los servicios incluidos, tomé de base lo que ofrecería un lugar rentado por Airbnb, necesitaba un sitio donde pudiera preparar alimentos.
  • No hice mudanza, cargué algunas cosas en mi camioneta y manejé cruzando el país; me tomó dos días llegar y pude probar si es buena idea ir de un lugar a otro siendo mi propio chófer.
  • Reduje mi vestuario a la mitad (la otra mitad se quedó en mi tierra), aquí no necesito ropa de invierno ni botas para la nieve, asumí también que debo dejar pasar un año para entender si necesito comprar ropa.
  • Iba a viajar hasta donde pudiera conociendo esta parte del país, pero en lugar de manejar a los sitios cercanos para conocer encontré que era mucho más barato y cómodo tomar los tours ofrecidos por las agencias locales (si sumo la gasolina, caseta, desgaste de la camioneta y las pocas ganas de manejar, definitivamente prefiero que alguien maneje por mi).
  • He estado usando transporte público y Uber, porque descubrí que entre el costo de la gasolina y los estacionamientos (más mis pocas ganas de manejar), salía más barato usar estas opciones.
  • Iba a consumir productos locales, eso suponía ir al mercado o comprar marcas diferentes en el supermercado, digo hay que apoyar a la economía local.
  • Establecí un presupuesto donde solo cabía pagar la renta, comprar gasolina, comprar comida, hacer viajes porque eso es lo que supone que quiero hacer cuando me jubile, quiero comprobar qué tan cierto que mis gastos fijos van a ser bajos (considerando que mantenga la salud y la movilidad actual, que ya no tendría el pago de todos los seguros de ahorro que tengo ahora).

El objetivo es entonces probar si la cultura de local y yo nos llevamos bien, además de si los costos de pasármela bien son como los imaginaba; además que voy a conocer otros lugares que podrían ser buenas opciones para vivir temporalmente (Pátzcuaro por ejemplo luce glorioso, ya veré luego si la Huasteca Potosina y la Sierra Gorda de Querétaro son tan lindas como dicen).

Y voy a tener mucho tiempo para comprobarlo, porque el paquete de compensaciones incluía casi el doble de días de vacaciones y de prima vacacional ¡Ya me vi!

Acerca de Isela Muñoz

Ex deudora y compradora compulsiva. Para ayudar a otras personas a salir de deudas escribí "De Deudor a Millonario" con planes útiles para dejar de deber todo y empezar a tener todo.
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