El lujo barato como camino a la pobreza

 

Encontré esto hace unos días en twitter: el lujo es reservado para los ricos , además de ocioso e inútil. Bajo esta definición una persona no rica que compra productos de lujo estaría realizando un consumo ocioso, y quizás doblemente ocioso ya que tiene menos recursos para cubrir este gasto.

Ahora, cada quien tiene diferente nivel de consumo de lujo, algunos compraran artículos de marca mientras otros pagarán por servicios de todo tipo, pero creo que pocos piensan en las consecuencias de este tipo de consumo.

Se supone que los mexicanos en promedio ganamos poco, entonces ¿cuánto podremos pagar para darnos nuestros lujitos? ¿Cuánto paga a la señora de limpieza que mantiene su casa y su ropa impecable? ¿Cuánto al personal de seguridad del fraccionamiento o edificio donde vive? Podría argumentar que estas son necesidades básicas que son indispensables para que usted esté seguro o tenga tiempo para dedicarse a seguir trabajando para crear o mantener ingresos.

“El nuevo lujo es delegar el trabajo de casa en otro trabajador aún peor pagado.

Los lujos del mileurista

Y ahora medite sobre otros lujos que no solo generan ingresos precarios sino que tienen afectaciones a largo plazo en la salud de la persona: las uñas postizas ¿cree usted que el contacto constante con todos esos químicos no tendrá consecuencias en el futuro? El precio de este servicio se ha reducido considerablemente debido a la gran oferta del servicio , en mi tierra he visto servicios desde 100 pesos e incluso van hasta la casa del cliente.

El lujo del que gana poco supone consumir  muy barato creando un mercado que paga poco. Nos ocupamos todo el día en trabajar para sostener un nivel de vida que ha creado un mercado precario de servicios.

“….vivimos para sostener un tipo de consumo que nos hace creer que somos señores feudales de noche, aunque en realidad somos esclavos durante el día”…

El siguiente vídeo es una reflexión del tema: un joven que trabaja repartiendo comida todo el día medita sobre lo poco que recibe por el tiempo invertido, y el final es sorprendente.

 

Admito que también he formado parte de este mercado precario cuando he contratado personas para que hagan reparaciones en mi casa, o al chavo que ha lavado mi auto.

Así que antes de quejarme de que las empresas pagan una miseria voy a cuidar de no morderme la lengua , no vaya a ser que sea parte activa de este mercado  de trabajo precario.

Acerca de Isela Muñoz

Ex deudora y compradora compulsiva. Para ayudar a otras personas a salir de deudas escribí "De Deudor a Millonario" con planes útiles para dejar de deber todo y empezar a tener todo.
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