Pagarse a uno mismo

Hace unos días me di cuenta que este es uno de los conceptos que no he explicado: pagarse a uno mismo, sobre todo antes que a nadie más.

Cuando una persona no tiene un presupuesto ni idea de la administración de sus ingresos y a eso le agregas deuda, normalmente termina pagando a todo mundo antes que a si mismo:

  • Paga deudas de consumos de hace muchos meses.
  • Paga altos intereses por esas compras.
  • Paga altos intereses por un crédito hipotecario con no las mejores condiciones.
  • Paga altos intereses y dos veces el precio regular de un auto a plazo de cinco años.
  • No le alcanza para cubrir sus riesgos como son seguros de vida, de gastos médicos o el seguro del auto.

La idea es entonces presupuestar de manera que primero pague uno aquellas cosas que:

  • Van a mantenerte alimentado y sano.
  • Van a mantener una techo sobre tu cabeza.
  • Cubrir tus gastos para poder seguir generando ingresos.
  • Cubrir los posibles riesgos que puedas enfrentar en el futuro.

En las clases que doy sobre presupuesto explico con mayor detalle el asunto, aquí comparto la manera en que divido mi plan para pagarme.

Pagarse a uno mismo

Primero me aseguro de tener cubiertos mis gastos fijos no negociables que son los básicos para mantener un techo sobre mi cabeza y la capacidad de seguir funcionando para trabajar como es el transporte.

Los gastos fijos negociables son productos o servicios que necesito pagar por mes pero que puedo eliminar, reducir o cambiar de proveedor para reducir el gasto.

Los gastos variables no negociables cubren posibles riesgos o están dedicados al ahorro para el futuro. Son no negociables porque tengo que cubrirlos de alguna manera pero el costo varia a través del tiempo como es el servicio de mantenimiento de mi camioneta.

Los gastos variables negociables son los gustos que se vuelven gastos, son productos o servicios que solo se pueden comprar cuando tienes todas las categorías anteriores cubiertas, son gustos o preferencias más que necesidades. Necedades a veces.

Cubrir los gastos no negociables supone pagarse a uno mismo, mucho antes de siquiera pensar en pagar un peso de deuda a alguien más. Si se fijan la deuda termina en gastos variables negociables, hasta el final siempre y cuando tengas flujo de efectivo para cubrirlos.

El concepto no es complicado en a teoría, el asunto es poder aplicarlo en la práctica donde supone al principio negarse muchos gustos hasta salir de deudas para liberar flujo de efectivo, pero una vez que se llega a ese punto pegarle al presupuesto es la cosa más sencilla del mundo.

Acerca de Isela Muñoz

Ex deudora y compradora compulsiva. Para ayudar a otras personas a salir de deudas escribí "De Deudor a Millonario" con planes útiles para dejar de deber todo y empezar a tener todo.
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