Gorda, estoy gorda.

La vida fluye como el agua entre los dedos, puedes contener algo pero siempre habrá algo que se te escape y esas pueden hacer cambiar el objetivo.

Por ejemplo, en las últimos dos meses me han estado despertando unos calambres en la pierna derecha, uno de ellos fue particularmente doloroso al grado que sentí los efectos toda la semana; eso me hizo darme cuenta que había sentido algunos tironcitos sobre la rodilla de esa pierna, sobre todo cuando subía escaleras.

¿Estaría relacionado?

Pensé que quizás los kilos que había ganado estaban haciendo mella, hace tres semanas declaré que debía perder tres kilos para regresar a la categoría de peso normal en lugar de la de sobrepeso. Sí, subí de peso por pura comedera emocional y por glotona, he estado disfrutando de toda la comida que venden cerca de mi casa y eso no ha sido bueno para mi cintura ( la muerte de JuanGa la verdad que me ha afectado).

Regresando al punto: tenía calambres, sentía incomodidad en una rodilla y tenía tres kilos de más, obviamente tenía que hacer algo al respecto y decidí intentar otra vez el régimen alimenticio que me hizo perder muchos kilos en mi juventud, estamos hablando de cuando tenía 27 años y eso fue hace mucho tiempo. Pues bien, recordé que el doctor me puso a una dieta alta en grasas y proteínas, baja en carbohidratos y con prácticamente nada de ejercicio…sí, nada , cero. Con estos datos busqué en internet y encontré el término “ketogenic” (en inglés), leí y leí hasta que encontré lo que más se parecía a lo que había hecho antes, con la diferencia de que esta vez YouTube estaba lleno de vídeos al respecto incluyendo los del doctor Berg los cuales he estado prácticamente devorando (les dejo la liga de su canal aquí).

Cuento corto: casi un mes siguiendo una dieta para el tipo de cuerpo adrenal y he perdido tres kilos, ya no tengo molestias en la rodilla o calambres, mi calidad de sueño ha mejorado increíblemente y mi capacidad de enfocarme también. Otro de los efectos ha sido que ya no tengo molestias dentales como inflamación en las encías. De acuerdo a una lista de síntomas encontré que tenía un bajo nivel de bilis por lo que afectaba mi capacidad de digerir, además de una posible deficiencia de potasio (por eso los calambres), así que he estado tomando algunos suplementos alimenticios.

Por cierto, no he estado haciendo ningún ejercicio en particular ni esfuerzo adicional, he estado aumentando  la cantidad de horas que duermo porque la teoría dice que es durante el descanso donde se consume grasa. No estoy segura de lo mismo, pero dormir más me ha sentado muy bien.

El punto de todo lo anterior no es necesariamente recomendar que tomen cierta dieta o no, sino de que mediten sobre lo siguiente: los síntomas son solo eso síntomas y tratarlos de manera aislada no resuelven la causa subyacente del problema, las pastillas o inyecciones reducen la incomodidad pero no acaban con ella para siempre. En ocasiones hay que dar un paso hacia atrás y ver el panorama desde un punto de vista más amplio en lugar de buscar solo la salida más rápida.

Por cierto, ya peso otra vez 58 kilos y la talla 6 me queda bien.

 

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Acerca de Isela Muñoz

Ex deudora y compradora compulsiva. Para ayudar a otras personas a salir de deudas escribí "De Deudor a Millonario" con planes útiles para dejar de deber todo y empezar a tener todo.
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