Un fin de año frugal

Hace unos días me puse a dar mantenimiento al blog, quizás se dieron cuenta que hubo algunos cambios en el mismo con la intención de que fuera más fácil de leer. Pues bien en el proceso de limpieza releí publicaciones del 2008, que fue la época en la que para salir de deudas me impuse un plan de austeridad severísimo y con el cual para marzo del 2010 ya había cumplido mi objetivo de tener cero pasivos.

Admito que deje de seguir algunas de esas prácticas, por ejemplo mi intento de convertirme en vegana  fracasó aunque sí reduje mi in-gesta de productos derivados de animal. Ya tampoco tengo la famosa tarjeta de crédito que me daba puntos por consumo y que pagaba completa al final del mes.

Mi intento de tener la menor ropa posible no ha sido 100% exitoso, pero si he logrado que mi presupuesto sea muy bajo en este rubro y he tenido que deshacerme de prendas porque de plano ya se transparentan por el uso. Hace más de un año empece a tomar clases de costura que me han permitido reparar o reciclar blusas o camisas, mis jeans han recobrado la vida a través de un teñido cada seis meses. Durante el verano me dediqué a cazar en las  “tiendas de pulgas” suéteres de cachemira y de lana para reemplazar los que ya de plano no sobrevivirían una temporada más.

Estoy tratando de recordar cuando fue la última vez que compré zapatos nuevos y sigo usando la misma bolsa Coach que adquirí en el 2010 como premio por haber salido de deudas.

Anoche me di cuenta que mi pijama de invierno tenía un agujero, voy a tener que conseguir otra. Mi único deseo para navidad es tener unas pantuflas.

Hasta septiembre me quedaba una sola botella de perfume, ahora tengo dos porque un grupo de mujeres que venden productos de belleza me regalaron otro después de una conferencia.

Me cambie de casa, sigo usando la misma lavadora – refrigerador y estufa que compré en el 2003 cuando me fui a vivir sola. Esta “nueva casa” tiene muchas menos ventanas que la anterior, así que pude reciclar mis viejas cortinas. Ahora tengo el triple de espacio, tengo dos habitaciones que son salas y para amueblar una de ellas compré en un bazar unos sillones usados en muy buenas condiciones, además de un comedor donde cabe toda mi familia. No pienso comprar nada nuevo.

Algo que me daba miedo de esta nueva casa era el tamaño y el gasto de energía. Apenas ayer me conectaron el gas, así que no tengo idea cuánto vaya a incrementarse mi gasto. Para instalar el calentador de agua use de base un viejo mueble de la cocina, el cual quedó perfecto y no hubo necesidad de comprar -armar otro. Mi consumo de energía eléctrica se triplicó, lo cual hace sentido por la cantidad de iluminación y el tamaño del aire acondicionado. Los costos del teléfono y del agua son los mismos, lo que sí va a aumentar considerablemente es el pago del predial, asumo que será al menos el doble de lo que pagaba antes.

Tengo un enorme ventanal que da a la calle, cabría perfectamente un pino de al menos dos metros de alto pero supondría un gasto en adornos y electricidad. En el patio tengo un pino natural de unos tres metros de alto, ya compré unas luces que se cargan con el sol y ese será mi contribución a la navidad, junto con una corona para la puerta que planeo hacer reciclando la que ya tengo junto con 30 pesos de materiales que compré en un tianguis.

El precio de la gasolina en la frontera nos ha dado un respiro, en el verano estuvo tan bajo como 6.60 pesos el litro. Ahora está en  8.54 pesos lo cual significa un buen ahorro.

Mi nuevo talón de Aquiles es la comida fuera de casa, entre que no tenía gas y que vivo prácticamente en el centro donde hay una oferta ilimitada de comida, pues no ha habido una semana en la que no terminé comprando algo, pero quien le dice que no a los tacos de tripas de Don Pancho.

Ya tengo comprado el boleto para mi próximo viaje a Europa y algunas reservas de hotel, también ya tengo 800 dólares ahorrados para el mismo. Me hace falta todavía cubrir algunos gastos de transportación y prepagar los hoteles.

Todavía quedan seis semanas de este 2015, espero poder sobrevivir sin hacer mi presupuesto pedacitos.

Acerca de Isela Muñoz

Ex deudora y compradora compulsiva. Para ayudar a otras personas a salir de deudas escribí "De Deudor a Millonario" con planes útiles para dejar de deber todo y empezar a tener todo.
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