Película: Chef – o cómo inicio un negocio de una food truck

Esta película me intrigó desde que vi los primeros cortos en el cine hace varios meses, así que en cuanto vi que la iban a estrenar en mi ciudad planeé ir a verla. Así que terminé mis pendientes poco después de la comida y salí temprano de la oficina para asistir a la primera función del día, que es cuando las salas están vacías y limpias.

Pues bien, la historia es la siguiente: este es un hombre cuarentón que trabaja como chef en un restaurante en Los Ángeles , es divorciado y lleva una buena relación con su ex pero no con su hijo a quién por alguna razón mantiene a raya. Un día le avisan que un conocido bloguero que se dedica a escribir reseñas sobre lugares para comer visitará el restaurante, lo cual lo pone a trabajar en un nuevo menú para sorprenderlo a lo que su jefe – y dueño del restaurante se opone por una simple razón: los ingresos vienen de los clientes que quieren probar los mismos platillos de todos los días y no algo nuevo o exótico. El chef termina convencido de servir la misma comida de siempre creyendo que será suficiente.

Pero no es así, el crítico lo destroza y la cruel reseña se vuelve viral en redes sociales. Luego hay una serie de interacciones entre ambos que culmina en un reto y una confrontación que obliga al chef a dejar su trabajo. Obligado por la necesidad de un trabajo – en realidad no necesita un trabajo, necesita una forma de ganarse la vida – decide abrir un carrito de comida (food truck) al mismo tiempo que intenta reparar la relación con su hijo de diez años.

Y esta es la parte más interesante de la película, porque mientras el protagonista intentaba  complacer a la crítica se perdía en platillos sobre-preparados y aspiracionales que nada tenían que ver con él mismo ni su familia, ni mucho menos con sus intereses o deseos. El encontrarse un día fuera de su zona de comodidad le hizo darse cuenta de varias cosas:

  • Lo más sencillo es lo más fácil de vender y es en lo que te puedes volver un experto (me recordó el documental Jiro Dreams of Sushi).
  • No necesitas cuatro paredes de ladrillo para ofrecer un producto (primero el modelo de negocio, luego el local).
  • Siempre vas a necesitar ayuda, no sólo en la parte técnica sino en la comercial. Puedes ser excelente chef, pero puedes ser un inútil mercadeando tu producto: la gente no visitará tu negocio sólo porque vean que está abierto.
  • Hay que empezar en pequeño, luego crecer hasta donde estés dispuesto a invertirle en tiempo y atención.
  • No te pelees con alguien, tu reputación se puede ir al caño y con ella tu fuente de ingresos.

La parte donde empieza junto con su hijo y un amigo a trabajar el carrito de comidas resulta ser una excelente lección de cómo hacer funcionar un modelo de negocios, además de cómo ir modificándolo de acuerdo al mercado (como viajan de una ciudad a otra tienen que ajustar el menú). Para los que no tengan idea de redes sociales, la película muestra cómo una página de Facebook y una cuenta de twitter pueden hacer maravillas – siempre y cuando dejen que alguien sabiondo del tema las maneje.

Una recomendación: no vayan a ver la película con el estómago vacío, porque la visión de tanta comida – sobre todo carne – los hará que salgan hambrientos. Sí vayan a verla si les interesa iniciar un negocio de este tipo.

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Acerca de Isela Muñoz

Ex deudora y compradora compulsiva. Para ayudar a otras personas a salir de deudas escribí "De Deudor a Millonario" con planes útiles para dejar de deber todo y empezar a tener todo.
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