De clientes chuecos y operaciones torcidas

Cada semana recibo al menos unas doscientas preguntas, que van desde lo sencillo (que puede resolverse haciendo una simple búsqueda en google), hasta los problemas legales que requieren contratar un abogado para que les reduzca al máximo la pérdida patrimonial que probablemente van a sufrir. Pero dentro de este espectro hay un tipo de preguntas que me ponen los pelos de punta por ser de lo más insidiosas: las operaciones ficticias.

Ustedes han escuchado de esas:

Le quiero vender mi casa a mi cuñado-hermano-suegro para que use su crédito INFONAVIT y yo reciba el dinero, así me compro una auto-pago la tarjeta-pongo un negocio.

Y hay preguntas muy similares pero relacionadas a la AFORE.

Si tengo un botón que me dispara emocionalmente son este tipo de preguntas, invariablemente les respondo duro y fuerte, lo que seguramente no les gusta porque la mala soy yo, mala por tener muy claros y alineados mis principios. Si eso es ser mala, no tengo ningún problema.

La parte que quizás más me molesta es ¿por qué me preguntan a mí de una operación chueca cuando creo que siempre he escrito sobre andar derecho? Si escribo sobre pagar impuestos y decir no a la piratería; pero luego recordé que con los asesores inmobiliarios locales pasa exactamente igual: me hablan cuando tienen una operación que luce poco ética para el cliente, cuando ya todo mundo los mandó a la lona y buscan a alguien que pueda encontrar un agujerito por dónde puedan meterse.

Pues no, esa persona no seré yo. Aunque supiera como brincarme una regla o torcer un reglamento, pues no se los voy a decir, porque “tanto peca el que mata la vaca como el que le detiene la pata”, además ¿para qué quieres atraer puros clientes “chuecos”? Dicen que somos el promedio de las personas con las convivimos, y yo quiero aumentar mi promedio.

¿Sabía que sus ingresos se van a parecer a los de sus amigos cercanos? Si tiene amigos que viven al día, usted nunca tendrá dinero – si sus amigos son medio chuecos, en algún momento se lo van a “torcer” también a usted; si es que no ya lo hicieron (¿cuántos préstamos les ha hecho que no le han pagado?).

Así que evíteme la pena de darle una desconocida: no me pregunte como fregarse al prójimo, verá en 1995 hice un juramento de ética profesional que estoy dispuesta a cumplir.

juramento

Y si se le da el inglés, le recomiendo leer What drives us to do the righ thing? Donde se explica que es muy diferente hacer las cosas bien porque se cree en eso, a hacerlas por castigo ¿usted reacciona al dolor o al placer?

[related_posts]

Acerca de Isela Muñoz

Ex deudora y compradora compulsiva. Para ayudar a otras personas a salir de deudas escribí "De Deudor a Millonario" con planes útiles para dejar de deber todo y empezar a tener todo.
Esta entrada fue publicada en Terapia Financiera y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.