¿Pagar o no pagar por la maestría ? Decidir es más fácil de lo que crees

 

¿Quién no se ha visto en este tremendo dilema? Sobre todo los jóvenes recién salidos de la universidad quienes creen que más es mejor: entre más certificaciones tengan mayor va a ser su valor en el mercado laboral.

No necesariamente.Les contaré la siguiente historia de mi generación.

Resulta y resalta que una gran parte de mis ex compañeros decidió que quería la maestría y la quería inmediatamente después de la licenciatura, casi todos se especializaron en lo mismo que habíamos estudiado en la carrera. Cinco años después el 50% de mis ahora colegas tenían una maestría en calidad y productividad . Lo curioso es que esa tendencia parecía estar presente en toda la industria, porque años después cuando uno de mis jefes hizo un inventario de masters en su departamento llegando a la misma conclusión: la mitad de su personal con carrera tenía una maestría en algo.

Y aquí es donde viene la parte divertida de la anécdota, cuando empezó a listar los nombres de sus maestros en ciencias hizo la siguiente pregunta

¿Y por qué no se les nota?

¡Auch! Mi  ex jefe tenía un doctorado en física obtenido en Alemania, hablaba dos idiomas y era una chucha cuerera en solución de problemas técnicos. TODOS en la empresa sabíamos que era un condenado genio porque se le notaba: sus manera de expresarse, su manera de hacer presentaciones, su manera de llegar a conclusiones. Era el típico sabelotodo que puede darte con un palmo de narices y al que no le puedes decir que no sabe (aunque tengo que admitir que a veces la inteligencia emocional le fallaba y en buena medida).

Su queja era la siguiente: no saben expresarse, hacen presentaciones chafas, su presentación persona deja mucho que desear y sus análisis de problemas son de poca calidad ¿cómo pueden decir que tienen una maestría?

En aquella época yo estaba empezando con mi maestría , y me tomé muy a pecho su comentario : ¿cómo demonios le voy a hacer para que se me note? No puedo ir por la vida poniéndome un letrerito que diga : soy master en ciencias.

La idea rondó por mi cabeza por todo el tiempo que estuve haciendo la maestría hasta que caí en cuenta de algo: yo había escogido la maestría porque quería llenar un hueco que sentía que tenía como profesional. Durante toda mi carrera había sido buenísima resolviendo problemas técnicos, pero el conflicto humano era algo que no se me daba y era una área que tenía que mejorar; por eso estudié la maestría en psicología organizacional .

Conclusión: si realmente aprendía en la maestría , mi problema se iba a resolver y el cambio en mi persona iba a ser notorio – o al menos eso esperaba. Con el tiempo me dí cuenta que iba dejando de ser tan cerrada y empezaba a manejar el conflicto de mejor manera, en el último semestre de la maestría organicé varios talleres en la chamba para directores y gerentes que salieron súper bien.

¡PRUEBA SUPERADA! Ahora si le podía gritar al mundo que estaba estudiando una maestría.

Después de este rollo concluyo que existen sólo dos tipos de entrenamientos- certificaciones que una persona puede tomar y que son por los que vale la pena pagar:

  • Las obligatorias: son aquellas que por cuestiones legales o de medio laboral tiene que tomar. Imaginen a un contador que cada año tiene que certificarse en la nueva miscelánea fiscal, o el oftalmólogo que tiene que actualizarse en el nuevo método de operar con láser. Si no pueden probar que tienen estos conocimientos a través de un título o certificado, no deberían ejercer o realizar ciertos procedimientos.
  • Los opcionales: son aquellas que a diferencia de los anteriores, te dan un plus pero no necesariamente una ventaja a menos que el mercado así lo demande. Por ejemplo una maestría , porque quizás el mercado lo que pida es individuos con experiencia real más que con conocimientos teóricos.

Ahora bien, hablemos por ejemplo de dominar un segundo idioma que bien podría caber entre lo obligatorio o lo opcional, lo cual depende del entorno laboral. En este caso puede que sea necesario que tomes cursos, pero la única manera de probar que dominas el idioma no es con el certificado sino con tu habilidad para efectivamente comunicarte.

O sea que igual me puedes presentar un certificado del ITESM , pero si durante una entrevista no me puedes dar una respuesta coherente, tu certificación sirve para dos cosas: probar que pagaste por algo y para nada.

Si te conoces bien, seguramente sabrás “de que lado masca la iguana” , o sea que área de tu persona requiere pulirse:

  • Eres malo para escribir, toma un curso de redacción.
  • No puedes hablar en público o hacer presentaciones, toma un curso de comunicación.
  • No sabes como comportarte en la mesa o  manejar los cubiertos, toma un curso de etiqueta.

Como verás estos cursos pasan de ser opcionales a obligatorios, porque en tu caso son necesarios para mejorar tu valor de mercado. ¡Ahhh! y otra cosa bien importante, estos cursos de “superación personal” no se incluyen en un curriculum, porque se supone que lograron un cambio en tu persona que es notable y obvio, por lo tanto no se tienen “que cacarear”.

La oruga hace todo el trabajo pero la mariposa tiene toda la publicidad.

mariposa amarilla

¿Ves que no es tan difícil? Pasar de oruga a mariposa toma tiempo y dedicación, pero si  al final tus colores pueden deslumbrar al mundo porque todos lo pueden ver, no necesitas siquiera tener un diploma.

No conozco ninguna mariposa que lleve diplomas impresos en sus alas.

Questions to ask yourself before you drop the big bucks.

Les recomiendo leer este post en el blog de Penelope Trunk  que es brutalmente honesto sobre por qué no deberías de invertirle dinero y tiempo a un postgrado. Dale click aquí.

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Acerca de Isela Muñoz

Ex deudora y compradora compulsiva. Para ayudar a otras personas a salir de deudas escribí "De Deudor a Millonario" con planes útiles para dejar de deber todo y empezar a tener todo.
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10 Respuestas a ¿Pagar o no pagar por la maestría ? Decidir es más fácil de lo que crees

  1. Yunuen T dijo:

    Éste post si que me llega como anillo al dedo, he estado preocupada por la decisión de si tomar una maestría, esperar o qué hacer?! Definitivamente me ayuda a plantearme cuales son mis necesidades reales y hacia donde quiero ir. Estudié diseño de modas, trabajé en administración por casi un año y quien lo iba a decir, soy buena y me gusta! Ahora estoy por cambiar a un trabajo de mercadotecnia, lo cual me asusta pero me entusiasma al mismo tiempo! Tengo 22 años y creo que estoy aprendiendo de todos los lugares y personas posibles!! Muchas gracias por tu post. No cabe duda que las cosas llegan en el momento preciso, y aveces por las personas menos imaginables. =D Por cierto soy tu asidua lectora, próxima a terminar el libro de Sofi Macias para seguirle con el tuyo!! Muchas Gracias!

  2. Paprika dijo:

    Me encantó 🙂 y me dejó pensando…

  3. Paty dijo:

    Excelente post, sobre todo ahora que se ha puesto de moda coleccionar títulos ya sean de diplomados, maestrías, doctorados, etc.

    Más claro ni el agua, lo importante no es el papelito sino lo que aprendiste mientras lo obtenías y cómo bien dices, eso se nota no es necesario andarlo pregonando y no lo digo por el curriculum porque claro que ahí incuirás tus estudios, pero hay personas que te sacan a relucir su tercera licenciatura de universidad patito hasta cuando te los topas en la calle. Y no tengo nada contra las escuelas no reconocidas pero sí contra aquellas que sólo dan un papelito a cambio únicamente de las asistencias y a veces ni de eso, porque no sólo cobran por un aprendizaje que no dan sino que abaratan los títulos para aquellos que realmente aprendieron de sus estudios, pero como dices los que si aprendieron algo nuevo o compensaron una carencia ya sea en lo profesional o incluso en lo personal, se les nota.

  4. La manera en que nos lo planteas Isela, nos debe dejar reflexionando en el valor que le damos a la inversión de estudiar una maestría.

    En mi caso siempre lo vi así, como la primera gran inversión en mi vida, incluso antes de comprar auto o casa. Tuve la fortuna de ser becado de excelencia pero si no cumplía con sus altos estándares durante esos 2 años tendría que pagar el total de la maestría (poco más de 300mil en ese entonces, IMAGINATE). Haber cumplido ese reto me hizo un ser humano responsable y de alto desempeño, y eso, supongo es lo que se debe de notar, pero para que se note, en mi opinión, ya depende de cada persona y no tiene mucha relación con la institución donde se estudió la maestría.

    Saludos, muy noble tu labor de educar nuestras emociones financieras.

  5. Rodolfo Guadalupe Sánchez Hernández dijo:

    Estoy por terminar la Maestría en Educación y tu post me saca la sonrisa de los labios. En el cómo entré y el cómo estoy saliendo se nota el cambio a leguas. Mi vestimenta (de playera, jeans y tenis o zapato “nice” a pantalones de vestir, corbatas, saco, mancuernillas y zapato de agujeta) mi manera de comunicarme con los demás de manera asertiva, con apertura y sin divagar tanto como antes, mis pensamientos y reflexiones sobre la realidad en que vivo han madurado y siguen en constante evolución. Realmente tu post me hizo mirar dos años atrás y darme cuenta de que “sin querer queriendo”, como diría el Chavo del Ocho, sí he cambiado de hábitos y pensamientos. En mi trabajo todo esto es muy útil al igual que en mi vida personal. ¡Un abrazo para ti y para todos los Masters!

  6. Williams dijo:

    Acabas de resolverme un problema con este post. Gracias Iselita.

  7. Jeanett dijo:

    Isela, muchas gracias por dejarnos ver las dos grandes diferencias, sólo el título o en verdad una necesidad para ser un mejor profesianista de la mano con una mejor persona. Se qué falta menos y llegara el momento de graduarme en mi maestría de finanzas pero será el momento de mayor logro por la convicción de hacerlo de la mano con mi crecimiento profesional y no sólo por el EGO de colgarme un título. Gracias por tus muy interesantes y atinados comentarios.

  8. Rafael dijo:

    Más que gracias…estoy a punto de inscribirme en una Maestría………..más para cimentar mis conocimientos que por otra cosa……….o eso creía!!!!……..
    GRACIAS DE NUEVO

  9. Pau dijo:

    Hola Ise,
    Me ha encantado tu post, siento que muchas personas de mi generación estudian la maestría por estudiarla, porque piensan que van a ser más valorados por sus empresas o por tener más estatus, en mi caso yo estudié una maestría y estoy orgullosa de ello porque me esforcé para sacarla pues tenía que mantener excelentes calificaciones para mantener mi beca y una excelente beca, ahora que la terminé me encuentro sin empleo pues donde trabajaba no podían aumentarme el sueldo por tener un grado más y decidieron liquidarme pero eso no me ha entristecido, al contrario es una oportunidad para poner en práctica lo que aprendí en la maestría, la verdad quiero seguir preparandome tomando cursos de actualización, tenía pensado estudiar un doctorado pero con lo que he leído ya no estoy tan convencida.
    Gracias por el post 🙂

  10. Jime dijo:

    Me encanta lo que escribes, conozco mucha gente asi que dicen que tienen maestria o doctorado y pues nomas no se ve el cambio, asi que si hay que pensarlo un poquito antes de decidirse a estudiar, yo estudie una maestria no fue quizas la mas chingona del pais pero de que apendi algo eso que ni que

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