La felicidad en el exceso (de comida)
Necesitamos nadar en la abundancia.
Porque no hemos cortado el cordón umbilical con la pobreza. Somos hijos del hambre, y esto no nos lo sacamos de la cabeza. Buscamos la felicidad en el exceso y acabamos tirando la comida. Hay que acabar con esa dimensión de la cantidad, que era comprensible en el 1600, cuando se comía mucho una vez al año. Pero ahora el placer no debería ser la abundancia, sino la calidad, y también la moderación.Carlo Petrini: “Buscamos la felicidad en el exceso y acabamos tirando la comida”
Me enviaron la liga a este magnífico artículo publicado en el sitio de Slow Food , y tal como me hizo el comentario quien me lo envió , nuestra relación con la comida parece que también puede influenciar la manera en que usamos el dinero. En el artículo el autor habla de cifras extraordinarias
En la tierra producimos comida para 12.000 millones de habitantes, y somos 6.300 millones, de los cuales 800 millones sufren de hambre y 1.700 millones presentan obesidad y diabetes.
El problema entonces es de distribución más de que disponibilidad, se produce suficiente comida para todos pero algunos la “acaparan” .
Algo no funciona. Basta con mirar los frigoríficos de los europeos. ¡Cuánto muerto viviente en las neveras! ¡Cuánta verdura y cuánta carne que se nos mueren sin que nos inmutemos por nuestra obsesión por comprar y comprar! Y en vez de aprender a organizarnos, seguimos quejándonos por lo cara que es la comida.
Los restaurantes y supermercados tiran una cantidad impresionante de comida , que aunque quizás no se encuentre en la condición perfecta para consumirse , si podría resolverle el hambre a muchísima gente. En la ciudad en la que vivo , las maquiladoras pagan por el servicio de disposición de alimentos no consumidos en sus cafeterías, y en donde yo trabajo pasan prácticamente diario a recoger contenedores de más de 200 litros llenos de “sobras” que sirven para alimentar cerdos. ¿Cuántas de nuestras conocidas no son particulamente felices de ver sus refrigeradores rebosantes de comida, en lugar de pensar que tenemos el refrigerador con solo suficiente? Creo que este es el indicio más claro de nuestra mentalidad de pobreza.
La cuestión no es que el precio de la comida sea demasiado alto, sino demasiado bajo. Me desespero cuando la gente sigue preguntándose cómo un obrero puede pagar tanto por la comida. ¡Un obrero paga lo que haga falta para ir a ver un partido de fútbol, por el coche, o por la ropa! Pero a la comida le exigimos que sea barata.
Y este argumento si dolió, al menos puedo decir que a mí me hizo pensar muchísimo sobre mi propia actitud financiera sobre la comida. Como comenta el autor , nos quejamos de que hacer el super es cada vez más caro pero si analizamos la calidad de lo que compramos, quizás es caro porque pagamos por productos sobre-procesados o industrializados : comidas preparadas o frutas que pueden sobrevivir un ataque nuclear y permanecer intactas por semanas en el refrigerador. La comida es indispensables para vivir , entonces ¿por qué vamos por la vida de “cuenta-chiles” con ella? , podría decidirme a invertirle (no gastarme) una buena cantidad en ella y reducirle a otras cosas que realmente no me nutren (¿qué tal a los 400 canales de televisión?).
En mi más reciente visita al super decidí cambiar mi paradigma sobre mis compras, me permití un presupuesto mucho más holgado por lo que productos que antes ni siquiera se me hubiera ocurrido comprar, ahora si entraron al carrito.
¿Qué dice de tí lo que tienes en el refrigerador?
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Hola¡¡¡¡ me agrada leer tus posts.
Mi relación con la comida es digamos… mala, tuve problemas graves con el control de la glucosa en la sangre (no diabetes) por lo que comía cosas dulces en gran cantidad y a cada momento, cuando inicié mi tratamiento no debía comer nada dulce ó con harinas, etc. fúe entonces que me dí cuenta de los ahorros que puede uno hacer al adquirir productos básicos y eliminar los superfluos, aunque también me puse a pensar en como alimentaria el gobierno al pueblo SIN los alimentos industrializados, harinas, carbohidratos, etc. lo mejor es más caro y pocos pueden comprar en un mercado orgánico.
Vivo en una zona popular de unos 100,000 hab. (zona valle de chalco) y no hay alternativas orgánicas baratas a pesar de estar rodeados de campos (que paradoja).
Perdón por la desviación del tema; resumiendo, cuando voy al super veo cuantas cosas industrializadas hay que no necesito.
Yo compro lo necesario y algunos antojos, pero la comida que llego a tirar porque se descompone es minima, algo así como lo de un desayuno frugal al mes.
Y la cita de Carlo Petrini es cierta, muy cierta. Solo que a mi me duele más el agua. Entre ver cuanto se paga por el agua, lo poco que se valora y las ganancias de las embotelladoras, dan ganas de llorar.
¡Muy buenos días Isela y co-lectores!
Analizar quién somos a partir de nuestros hábitos de compra es un ejercicio muy dificil, ya que nos va mostrar un lado que desconocemos de nosotros por haberlo enterrado en lo más profundo de nuestro ser.
Pocas son las cosas que necesitamos para subsistir y vivir felices, pero lo que se pone ante nosotros, dandonos la promesa de que nos hará intensamente félices, nos lleva a una travesía de compras irracionales, deudas estresantes y nada de la felicidad prometida.
¡Excelente entrada, compañera!
Hola, me gusto mucho este post, te vengo leyendo desde hace ya mas de 8 meses creo que fue en enero o marzo q descubri el blog y me parece muy bueno.
Yo vivo en Monterrey y estoy casado, antes ibamos al super y comprabamos carne para toda la quincena y tambien la verdura y las frutas las comprabamos alli, pero cada quincena me daba cuenta que tirabamos jamon, salchica y carne que ya se estaba muy refrigerada tambien en la empresa hubo malos momentos que hicieron q no nos pagaran completo, en fin compre el libro de dave ramsey y lo empece a leer luego vendi cosas para pagar otras cosas que tenia, tambien decidi ahorrarle al super, solo somos dos personas y la mascota, ahora tenemos un presupuesto de 1,000 pesos quincenales en el super, compramos menos carne y mi esposa tiene que hacer que rinda para toda la quincena. tambien tratamos de no tardarnos mucho en el super ya que da tentacion comprar cosas que no necesitamos.
en fin, ahora al terminar la quncena tenemos el refri vacio y me siento muy satisfecho..
saludos… cuidate mucho…
wow!
CONFIESO que tengo 2 refrigeradores, somos 4 hermanas y mi papá somos ovo lacteo vegetarianos y de vez en vez comemos pescado, atún fresco, en lata y salmón fresco.
Hacemos las 3 comidas en casa, o al menos se les guarda su porción de comida. Se preparan dos raciones extra por algún invitado que asista en el día.
Cuando voy al super, procuro:
Elegir con la mayor simpleza, lo menos procesado, pocas cajas y empaques, mucha materia viva.
Traer lo que realmente hace falta.
Apoyar la producción nacional, que regularmente es más barata también.
Eligir lo más fresco, palpo y huelo todo lo que meto al carrito.
Divertirme, platico en el super, pido y comparto recetas.
Dejar volar la creatividad, ser como un detective del sabor.
Enamorarme de las formas, texturas y colores de los vegetales y las frutas.
De lo que comemos y como lo comemos depende la calidad de vida que experimentamos y a las pruebas me remito!
ABRAZOS!
ESTELAVV