¿Administrador o dueño? El ejemplo de Bety La Fea
Estoy a la mitad de un cursos de finanzas para mujeres que imparte el grupo Crown en la ciudad, el cual está basado en preceptos bíblicos
Uno de los conceptos más interesantes que se han discutido ha sido el de la diferencia entre ser administrador o dueño.
Un administrador se hace cargo de los bienes o propiedades de alguien más de manera temporal, debe de cuidarlos y hacer que redituen beneficios para el dueño. Un administrador sabe que en cualquier momento le pueden pedir cuentas de su trabajo, así que debe de estar al día con toda la información, y toma sus decisiones basadas en datos objetivos no en emociones.
Un dueño sabe (o cree) que las propiedades o bienes son suyos y puede hacer con ellos lo que quiera, además de que los derechos que tiene son a perpetuidad. Puede llegar a tener una conexión emocional muy fuerte con las cosas. Esta conexión puede afectar la manera en que toma decisiones, porque no lo hace de manera racional .
¿Cómo queremos manejar nuestros asuntos financieros?
¿Sintiéndonos patrones omnipotentes o sólo administradores temporales de los bienes?
Y la telenovela Bety La Fea ofrece un ejemplo muy interesante de la diferencia en administración.
El presidente de la empresa , Armando, es también accionista por lo que es dueño de una parte y sobre él recae la responsabilidad de hacer crecer el patrimonio de toda la familia. Quiere demostrarles a todo mundo lo bueno que es, que se mete en mil y un problemas tratando de obtener más ganancias al grado que pone el riesgo la empresa completa. Su orgullo hace que no pueda tomar decisiones objetivas ni mucho menos siquiera llevar a cabo la administración diaria de la empresa, sus conocimientos sobre administración , finanzas y demás son limitados pero no acepta que no sabe , así que va aprendiendo sobre la marcha a fuerza de tropezones.
Bety, la asistente de Armando recibe poderes prácticamente ilimitados sobre la empresa , e idea los planes de negocios para sacar a la empresa del atolladero económico. Termina quedándose con la empresa por mero accidente (lo cual ocasiona un enorme conflicto) , pero como sabe que esta es una situación temporal decide continuar con una estrategia de solo administradora. A pesar de todo el drama alrededor de su persona, toma las decisiones con el cerebro usando los conocimientos que tiene , y buscando lo mejor para todos (mientras que Armando buscaba lo mejor para él) . Al final de la historia regresa la empresa en buenas condiciones a sus dueños originales ….y hasta se queda con el galán de la historia ( lo cual no sé si sea la mejor decisión, porque el tipo era un machista de primera).
Ve como Armando reacciona cuando se da cuenta de un error en el plan de negocios
El ser o sentirnos dueños sobre una propiedad, bien o cosa puede que afecte la manera en que tomamos decisiones , sobre todo cuando sentimos que “nuestro pellejo” o la imagen que proyectamos de “sabelotodos” puede venirse al traste. Debemos ser humildes para aceptar que algo no lo entendemos y pedir consejo.
Nos conviene más pensar que somos sólo administradores y no ponerle emoción a nuestras decisiones financieras , puro cerebro.
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