Ayer fuí al cine a ver “Loca por las compras” , y me he reído como loquita toda la película. La historia es realmente simple: una mujer muy joven que tiene una adicción a las compras compulsivas, ve algo en un aparador y decide que tiene que tenerlo. Su problema es tan grave que tiene 12 tarjetas de crédito topadas (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia). Tanta es su compulsión, que olvida compromisos importantes con su mejor amiga y que tiene un trabajo que cumplir.
Durante toda la película se ve su lucha interna , primero en aceptar que tiene un problema y luego para tomar acciones al respecto. Incluso intenta ir a sesiones de compradores anónimos , pero hasta eso le falla.
Cuando pierde su trabajo como escritora en una revista de jardinería, obtiene por mera casualidad un trabajo temporal en una revista sobre finanzas….y allí ocurre un milagro, el cual no voy a contar porque sería contar la película. (¿Dónde habré escuchado la historia de una compradora compulsiva reformada que escribe en una revista de finanzas personales? Me suenta tan familiar )
La compulsión de ella es tan trágica que resulta cómica, pero también es patética. Las compras la hacen sentir bien, le dan alegría, le dan algo que el resto de su vida no le provee.
Hay una escena en otra película también muy recomendable ”En sus zapatos” (In her shoes ), la heroína tiene un closet lleno de zapatos caros y extravagantes que nunca usa, cuando la hermana le pregunta porque compra tantas cosas que no usa su respuesta es ” porque la ropa no me queda bien porque estoy pasada de peso, la comida me hace subir peso , pero los zapatos siempre quedan bien”.
En “Confesiones….” nuestra compradora compulsiva dice que las tiendas son mejores que los hombres : huelen bien, te atienden de maravilla y nunca te decepcionan……
Los zapatos, las bolsas , los vestidos y demás reemplazan las caricias que no recibimos de otros seres humanos (léase como atención, tiempo, llamadas telefónicas, etc) ; pero como su efecto es muy efímero cada vez necesitamos más y más , es allí donde se convierte en una adicción que no solo nos afecta las emociones si no también la cartera.
Las botas Gucci nunca podrán reemplazar el cariño y el respeto que otro ser humano nos puede dar.
A mí me gustan mucho el beisbol y el fútbol americano. Antes de entrar en problemas con las tarjetas de crédito pude asistir a un partido entre los Padres de San Diego vs los Gigantes de San Francisco, en el Qualcomm Stadium de San Diego.
Fui a un viaje a Tijuana y pude pasar a USA para ver en persona un partido. De hecho compré un boleto de la mejor localidad posible y uno de LA PEOR. El primero para ver el partido desde ahí y el segundo sólo para conservarlo como recuerdo.
Saludos!